6 ene. 2015

10. Todo o nada



Y aquí estaba, la pregunta del millón de dólares

-No lo sé Adam, tu bien lo has dicho, no nos conocemos

-Claro pero podríamos hacerlo mientras somos novios, salir y todo lo que se supone que hagan los novios

No lo soporte mas y me eche a reír, no sé si porque en verdad me causaba gracia o por los nervios

-Te estás riendo, supongo que eso es bueno. Disfruto que te rías de mí

-Lo siento – trate de tomar en serio las cosas, aunque ya lo hacía desde las horas antes – no me rio de ti, sino de todo esto, me sobrepasa, de verdad tendré que pensarlo.

-Ok piénsalo y me dices ¿qué tal mañana?

-Tómalo con calma chico lindo, te lo diré la próxima vez que salgamos. Ahora si me disculpas tengo que llamar a las chicas y hacer un montón de tarea

-Claro, llámame, ¿está bien?

-Lo hare, te llamare o dejare que me llames

Adam se levanto, ni siquiera habíamos tomado el café que estaba en la estufa pero aun se notaba nervioso, se acerco para despedirse y por un momento desee que me besara otra vez. Se acerco a mi rostro y planto un casto beso en mi mejilla, después de eso, se marcho.

En verdad no podía creerlo, deseaba que me besara y tal vez había perdido la oportunidad de salir con él en serio, y todo por mi miedo a que me lastimen, todo por ser la primera vez que tendría novio, todo por mi culpa. Me senté en la cocina y bebí esa taza de café que me estaba destinada para esta mañana, con toda la tranquilidad del mundo, meditando en que tenía que hacer con respecto a Adam, decirle si y arriesgarme a ser lastimada o decirle no y perder la oportunidad de salir con alguien tan lindo y tan atento como lo era él conmigo. ¿Qué hacer? ¿Arriesgar todo o nada?

Tenía que llamar a las chicas, a alguien con quien hablar, a alguien que de verdad me pudiera ayudar a aterrizar en la tierra, lástima que mi mejor amigo ya no era él; había dejado de ser parte de mi vida y lo extrañaba tanto. Llamare a Vivian.

Busque mi celular y lo encendí al minuto llegaron un montón de notificaciones, ya entiendo lo que había dicho Adam, un montón de llamadas perdidas de él y de todas las chicas, whatsapp al por mayor y un par de mensajes. Busque el número de Vivian, le llame a casa pues sabía que a estas horas de la mañana tendría el celular muerto.

-Diga – una voz masculina bastante familiar contesto al otro lado de la línea

-Buenos días, ¿se encontrara Vivian despierta? – trataba de hacer encajar los engranes en mi cabeza para identificar esa voz.

-No suele estarlo a esta hora, permíteme ver – decía esa voz al otro lado de la línea y antes de que pudiera identificarlo se intensifico el silencio.

-¿Hola? – dijo Vivian con un bostezo.

-Hola Viv, perdón si te desperté, pero tengo que hablar contigo

-¿Lía? Dios Lía ¿Estás bien? – sonaba desesperada, me carcomía la conciencia por haber apagado el celular y hacer que todos se preocuparan

-Sí, perdón, estoy bien. Es necesario reunir a las brujas, tengo problemas y se llaman plásticas, bueno y también de chicos, pero de verdad, las necesito, ¿podrías llamar a las demás? Nos vemos en mi casa.


-Si, claro – se escuchaba mas tranquila

1 comentario:

sol dijo...

Hola.. quede con ganas de mas :(